«Me llamo Lotti, ¡y me encantan los estampados y los colores!»
Crear un rostro con plastilina
Los alumnos y alumnas modelan su propio rostro o uno imaginario con plastilina que se seca al aire. El rostro se construye en plano y se complementa de forma creativa con peinados llamativos, adornos, motivos y elementos decorativos. Las diferentes texturas y adornos hacen que cada obra sea única. El proyecto combina el trabajo plástico con el diseño creativo y ofrece una introducción motivadora al modelado. Los niños adquieren experiencia con los materiales, experimentan con las superficies y aprenden a dar forma a los elementos de manera específica. Resulta especialmente interesante la combinación del diseño del rostro con peinados imaginativos y elementos decorativos. Esta actividad resulta ideal para fases creativas de la clase en las que se ofrece un amplio margen de libertad creativa.
Adecuado para:
a partir de 4.º de primaria
a partir de los 9 años
(también apto como proyecto creativo de profundización a partir de 7.º curso)
Arte
Expresión creativa
Periodo de tiempo:
4-6 horas lectivas
Atención: hay que tener en cuenta los tiempos de secado.
Área de aprendizaje:
- Amasar y modelar
- Creación plástica
- Diseño de superficies
- Ornamentos y motivos
- Arte y diseño
¿Qué se enseña?
Este modelo refuerza especialmente las siguientes áreas de competencia:
Conocimientos especializados:
- Aplicar los fundamentos del diseño plástico
- Utilizar las herramientas de modelado de forma específica
- Estructurar y diseñar superficies
- Reconocer formas y proporciones
Creatividad:
- Desarrollar ideas de diseño propias
- Combinar de forma creativa motivos y ornamentos
- Encontrar soluciones personalizadas de colores y formas
Desarrollo personal:
- tomar decisiones creativas
- Cultivar la paciencia y la perseverancia
- Reforzar la confianza en uno mismo mediante resultados visibles
Motricidad:
- Mejorar la motricidad fina y la coordinación de los dedos
- Practicar el trabajo preciso con herramientas
- Entrenarse en dar forma y alisar de forma controlada
Esto es lo que se necesita:
Material:
- Pasta para modelar que se seca al aire (Soft-Ton)
- Pinturas acrílicas
- Rotuladores de color
También es útil:
- Base para manualidades
- Destornillador de estrella (u otros objetos cotidianos para estampar)
- Bote para pinceles
- Toallitas húmedas
- Papel de cocina
Herramientas:
- Espátulas para modelar / Palos de modelar
- Rodillo de modelado con y sin textura
- Sellos de modelado con relieve
- Moldes para galletas
- Cuchillo pequeño
- Pinceles redondos y de cerdas
Desarrollo de la clase:
Al principio, los alumnos observan rostros, peinados y motivos decorativos procedentes del arte, la vida cotidiana o la cultura. Durante esta actividad, se comentan los rasgos faciales típicos, las proporciones y las posibilidades de diseño. A continuación, los niños descubren las propiedades de la plastilina que se seca al aire y adquieren sus primeras experiencias con técnicas como el amasado, la presión, el moldeado y la creación de texturas.
La creatividad antes que la perfección: en la parte práctica se crea primero la forma básica del rostro. Los alumnos y alumnas desarrollan primero un peinado individual con elementos decorativos. El peinado se diseña de forma deliberadamente creativa y ornamental. Diferentes herramientas ayudan a resaltar motivos, líneas y estructuras. A continuación, se diseñan las orejas con formas decorativas adicionales, lo que garantiza resultados personalizados.
Una vez terminados el peinado, las orejas y los adornos, se pueden completar los ojos, las cejas, la nariz y la boca de forma adecuada. Los rasgos faciales se adaptan entonces a la personalidad ya creada de la figura. Tras el secado, los rostros se pueden pintar de colores y realzar con rotuladores de colores. Atención: hay que tener en cuenta las distintas fases de secado de las capas de pintura. En una fase final de reflexión, los alumnos comparan diferentes ideas de diseño y debaten sobre el efecto, la expresión y las superficies. El proyecto combina el diseño creativo con el trabajo manual y genera una sensación de logro tangible incluso en niños con poca experiencia previa.
NUESTRO CONSEJO:
Los rostros quedan especialmente armoniosos cuando primero se crean las formas generales y los pequeños detalles se añaden al final. Para dar relieve al pelo y a los adornos, se pueden utilizar rodillos de textura, sellos u objetos cotidianos sencillos.
Así se hace:
PASO 3
Para el pelo, prepara otra placa de unos 8 mm. Estampa la placa con los rodillos de modelado que desees.
PASO 4
Recorta las mechas de pelo por separado. Lija ligeramente la superficie superior de la cara con una varilla de modelado y humedécela un poco con agua. Lija la parte posterior de la mecha modelada y presiónala contra la cara.
PASO 5
Diseña también el flequillo y colócalo siguiendo las instrucciones anteriores.
PASO 6
Para los moños, estira otra lámina de unos 8 mm de grosor. Recorta dos círculos para los moños. Estampa los círculos con el sello de modelado que desees. Lija ligeramente estos moños, humedécelos con un poco de agua y pégalos a la raíz del pelo.
PASO 7
Para hacer el moño de la derecha, forma bolitas con las manos. Colócalas y marca el relieve con un destornillador de estrella. ¡CONSEJO! También puedes utilizar objetos cotidianos para marcar el relieve, ¡pruébalo!
PASO 8
Modela ambas orejas tal y como se ha descrito (raspa la pasta de modelar y humedécela con un poco de agua).
PASO 9
Para los pendientes, extiende otra lámina (de unos 8 mm) para formar dos círculos, uno más pequeño y otro más grande. Estampa los círculos más grandes con un sello y recórtalos. Modela los más pequeños. ¡CONSEJO! Para facilitar el manejo, puedes separar los círculos con un cortapastas. Presiona también los pendientes (raspa la superficie de la masa y humedécela con agua).
PASO 10
Extiende otra lámina (de unos 8 mm) para los ojos, las cejas, la nariz y la boca. Recorta los ojos y las cejas, modélalos y pégalos (raspa ligeramente la pasta de modelar y humedécela). Alisa la superficie de las piezas pegadas con un dedo humedecido.
PASO 13
Para secarlo, coloca papel absorbente (por ejemplo, papel de cocina) sobre una superficie resistente al agua. Coloca la cara terminada encima. Cubre la cara sin apretar con un film transparente para que se seque lentamente a temperatura ambiente. Deja que la figura se seque bajo el film durante unos 3 días. A continuación, retira el film y deja que se evapore la humedad restante (unos 2-3 días).
PASO 14
Antes de pintar, la figura debe estar completamente seca. Las pinturas acrílicas se pueden mezclar entre sí. Pinta la cara con los colores que desees. Una vez que la pintura acrílica se haya secado, puedes añadir detalles y motivos con rotuladores acrílicos. Deja que la pintura se seque de nuevo.
IMPORTANTE:
¡No seques la figura al sol ni utilices otras fuentes de calor! Si se seca demasiado rápido, la plastilina puede agrietarse, deformarse o desprenderse alguna de sus partes. Por lo tanto, deja que la pieza se seque siempre al aire, de forma lenta y uniforme.