¿Qué se enseña?
Este modelo refuerza especialmente las siguientes áreas de competencia:
Experiencia:
- Diseñar sobre superficies de madera
- Reconocimiento y aplicación de las formas negativas
- Fundamentos de la técnica del mosaico (colocación, encolado, rejuntado opcional)
- Familiarización con las propiedades de los materiales (piedra, madera, adhesivo)
Creatividad:
- Desarrollo de conceptos cromáticos propios
- Diseño con diferentes formas y estructuras
- Interpretación individual de la forma de su propia mano
Comportamiento social:
- Manipulación cuidadosa de materiales y herramientas
- Apoyo en la realización de trabajos prácticos
- Presentación y reflexión del propio trabajo
Habilidades motoras:
- Fomenta la motricidad fina mediante la colocación precisa de las piedras
- Entrenar la coordinación mano-ojo
- Fortalecimiento de los músculos de la mano
Esto es lo que se necesita:
Material:
- Tablero de madera
- Pintura (por ejemplo, negra para la imprimación)
- Lápiz de tiza
- Pegamento
- Piedras de mosaico
- Pepitas
- Lechada (opcional)
También es útil:
- Base
- Papel de cocina
- Esponja
- Taza de agua
- Jarra medidora
- Balanza
- Cuenco
- Guantes desechables
Herramientas:
- Papel de lija
- Tijeras
- pincel
- espátula
- Alicates para mosaico
- Taladro manual o piloto
Desarrollo de la clase:
Empiezan con su propia mano como elemento central del diseño. Los alumnos aprenden que su mano no es sólo una herramienta, sino que también puede ser un motivo. Esto crea una fuerte conexión personal con el proyecto.
Al principio, se prepara e impriman los tableros de madera. En esta fase no se trata sólo de la preparación técnica, sino también de la manipulación consciente de las superficies y los materiales. A continuación, la mano del artista se transfiere a la superficie en forma de contorno. Así se introduce el principio de la forma negativa, un importante cambio creativo de perspectiva.
En la fase principal, los alumnos realizan la técnica del mosaico. Seleccionan los colores y las formas y desarrollan el sentido de la división de la superficie, el ritmo y el dibujo. Al mismo tiempo, queda claro que el diseño no es aleatorio, sino deliberado.
El rejuntado puede ser otro paso de trabajo. En ella, los alumnos experimentan cómo cambia y se estabiliza la imagen global. Este paso es especialmente adecuado para grupos más capaces o clases de mayor nivel.
Por último, se presenta el trabajo y se reflexiona sobre él. Además de las decisiones creativas, la atención se centra en la percepción de la propia mano como motivo.
NUESTRO CONSEJO:
Prevea siempre una separación clara entre el "pegado" y el "rejuntado". Si ambas cosas suceden demasiado deprisa una tras otra, las piedras volverán a resbalar o soltarse, lo que resulta innecesariamente frustrante. Es mejor tomarse un día libre o trabajar con subgrupos.
Instrucciones básicas mosaico
- Si es necesario, marque la superficie del mosaico en la base con un lápiz.
- Fije los mosaicos a la base con adhesivo.
- Deje secar el adhesivo toda la noche.
- Mezcle la lechada con agua siguiendo las instrucciones del producto.
- Utilizando guantes (desechables), extienda la lechada sobre la superficie del mosaico.
- Transcurridos unos 15 minutos, elimine el exceso de lechada con una esponja.
- Repita este proceso varias veces.
- Deje secar la lechada durante toda la noche.
- Pula la superficie de mosaico con un paño seco.
Así es como funciona:
PASO 1
Alisa la tabla de madera con papel de lija, pinta toda la tabla con pintura negra (por delante y por detrás), deja secar la pintura. Atornille dos cáncamos en el borde superior del tablero de madera para colgarlo. Perfore previamente con un taladro de mano antes de atornillar. Alternativamente, se pueden taladrar dos agujeros en el tablero para colgarlo (taladro).
PASO 2
Coloca la mano en la pizarra y traza con tiza.