Construcción de vehículos
Coche de cartón de leche
Un cartón vacío de leche o zumo se convierte en un vehículo rodante. Los alumnos construyen su propio coche, investigan su comportamiento de rodadura y lo mejoran probándolo y haciendo pequeños ajustes en el diseño. Al mismo tiempo, aprenden a utilizar materiales cotidianos de forma razonable.
Adecuado para:
a partir de 1er grado
a partir de 6 años
Manualidades y tecnología
Periodo de tiempo:
2-3 horas lectivas
Área de aprendizaje:
- Construcción de vehículos
- Comportamiento y propiedades de rodadura
- Procedimiento de ensayo
- Ciclo de investigación
- Upcycling
- Fabricación de modelos
¿Qué se enseña?
Este modelo refuerza especialmente las siguientes áreas de competencia:
Experiencia:
- Diseñar y construir un modelo de vehículo estable y funcional
- Conocer los factores que influyen en el comportamiento de rodadura, como el tamaño de las ruedas, la longitud de los ejes y la forma del vehículo.
- Promover la concienciación medioambiental a través del upcycling
Creatividad:
- Diseño personalizado y estrategias de soluciones creativas para los retos técnicos
Medios de comunicación:
(al utilizar el libro electrónico)
- Tratar con medios digitales, por ejemplo, utilizando un cuaderno de investigación digital en la aplicación Book Creator.
Esto es lo que se necesita:
Material:
- 1 cartón de leche/zumo vacío,
- OPITEC tinkering set milk carton car (cada vehículo requiere: 4 ruedas de madera con agujeros, 2 ejes de madera, 1 pajita)
También es útil:
- Cinta adhesiva
- Materiales de manualidades para diseñar
- Opcional: Ruedas/ejes de diferentes tamaños y materiales, reductores
- Base
Herramientas:
- Tijeras
- Alicates (redondos)
- Cortador lateral
- Lápiz
- Regla
Desarrollo de la clase:
Para empezar, los alumnos observan ejemplos de vehículos sencillos y piensan juntos qué partes necesita un coche para rodar (carrocería, ejes, ruedas). A continuación, planean su propio coche de cartón de leche y preparan el envase limpio como carrocería del vehículo.
El siguiente paso es montar los ejes y las ruedas. Los alumnos se aseguran de que los ejes estén lo más rectos posible para que el vehículo pueda rodar bien. Las primeras pruebas de rodadura sirven para comprobar si el coche es estable o si son necesarios pequeños ajustes.
Mediante repetidas pruebas y mejoras, los alumnos reconocen las conexiones entre la construcción y el comportamiento al volante. Por último, personalizan su vehículo y presentan sus resultados, por ejemplo en una pequeña carrera de clase o en una pista de pruebas conjunta.
NUESTRO CONSEJO:
Prepara con antelación una pista de pruebas sencilla (por ejemplo, una rampa hecha con un tablero o una carpeta). De este modo, los niños pueden probar y mejorar sus vehículos inmediatamente. Las diferencias en los ejes, las ruedas o el peso se hacen visibles de inmediato y pueden discutirse entre todos.