Rastro táctil
El camino de los pies descalzos es un auténtico "laboratorio de aprendizaje" para los sentidos
Los niños experimentan que "sentir" es una forma de pensar: comparan, describen, organizan y amplían su conciencia corporal. Experimentan diferentes materiales con los pies o las manos y aprenden sobre la percepción sensorial, el equilibrio y los materiales naturales.
Adecuado para:
a partir de 4 años
Área de aprendizaje:
- Conciencia corporal
- Fomento de la motricidad
- Atención plena
- Experiencia de la naturaleza
¿Qué se enseña?
Este modelo refuerza especialmente las siguientes áreas de competencia:
Desarrollo personal:
- Fomentar la expresividad y el autoconocimiento
Habilidades motrices:
- Conciencia corporal
- Fortalecimiento de los músculos del pie
- Favorece el equilibrio y la coordinación
Comportamiento social:
- Conocer la crítica social
- Fomentar la expresividad y el autoconocimiento
Esto es lo que se necesita:
Material:
- Placa de espuma ligera
- Pompones
- Semiesferas de madera
- Botones de madera
- Pepitas de cristal
- Felpa doblada
- corcho
- Fieltro artesanal
- Papel de lija
También es útil:
- Subyacente
Herramientas:
- Lápiz
- Tijeras
- Cuchillo de seguridad
Desarrollo de la clase:
Estructura del sendero sensorial:
El sendero táctil puede construirse como un pequeño laberinto o simplemente como una línea curva.
Los paneles de espuma ligera se recortan para que coincidan con la plantilla, por ejemplo, los pies grandes. Se pueden cubrir por completo o dejar lugares libres donde los niños puedan pisar diferentes materiales. Se extienden los materiales de manualidades sobre los pies y se pegan; deben secarse durante la noche.
El sendero sensorial es una forma estupenda de introducir a los niños, jugando, en diferentes sentidos, como el tacto, el oído y el tacto.